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Manchas y problemas de lavado

Ambientador para el armario de la ropa: cómo perfumarlo y quitar el olor a cerrado

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

Un ambientador perfuma, pero no quita la causa: si el armario huele a cerrado, primero hay que encontrarla y después perfumar. El orden es sencillo: revisar si hay humedad o moho, limpiar y ventilar, guardar la ropa limpia y seca, y perfumar al final. Aquí verás de dónde sale ese olor, cómo eliminarlo paso a paso y qué saquitos, absorbentes y antipolillas tiene sentido usar.

Por qué huele a cerrado el armario

Humedad y pared fría. Los armarios pueden favorecer el moho, sobre todo los que están en paredes exteriores. En invierno, si el armario está más frío que el resto de la casa, la humedad relativa de su aire puede llegar a un nivel que favorece el moho aunque la de la casa sea baja.

Si el armario huele a moho y no ves de dónde sale, puede haber moho escondido, por ejemplo en la pared que queda detrás del mueble, donde se forma condensación.

Lo que guardas también cuenta. La ropa usada lleva olor a sudor, y lavarla o limpiarla en seco antes de guardarla mucho tiempo quita esos olores.

Para saber si el problema es la humedad, mídela. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) aconseja mantener la humedad relativa de la casa por debajo del 60 %, idealmente entre el 30 y el 50 %, y explica que se puede medir con un higrómetro, un aparato pequeño y barato.

Cómo quitar el olor a cerrado del armario, paso a paso

Elige un día seco. Necesitas guantes, gafas, una bayeta, agua y detergente.

  1. Vacía el armario y busca manchas. Saca la ropa y revisa el interior, sobre todo las esquinas y el zócalo: si hay manchas de moho, puede ser señal de daños por moho en la casa.
  2. Limpia el moho de las superficies duras. Frota el moho de las superficies duras con agua y detergente y sécalas por completo. Ponte guantes y gafas y evita respirar el moho y sus esporas.
  3. Lava la ropa que huele antes de devolverla. El lavado y el secado están en cómo quitar el olor a humedad de la ropa y, si alguna prenda tiene puntos negros, el tratamiento está en cómo quitar manchas de moho de la ropa.
  4. Aparta la ropa de la pared exterior. Guarda las cosas separadas de la pared exterior para que circule el aire y el armario no se enfríe. Cuando haga mucho frío, deja las puertas del armario abiertas.
  5. Ventila y baja la humedad de la habitación. Abre puertas y ventanas cuando se pueda para mover el aire, y usa un deshumidificador o el aire acondicionado cuando haga falta. Si ves condensación en ventanas o paredes, sécala enseguida: puede ser señal de humedad alta.
  6. Perfuma sólo al final. Con el armario limpio, seco y ventilado, devuelve la ropa y añade el aroma como se explica en la sección siguiente.

Precaución: Si limpias el moho con lejía, no la mezcles nunca con amoníaco, vinagre ni otros productos de limpieza, y ventila mientras trabajas.

Cómo perfumar el armario sin manchar ni dañar la ropa

Como regla general, el aroma va en un soporte, no sobre la tela. Woolmark, por ejemplo, aconseja no colocar el antipolillas directamente sobre la prenda.

Saquitos. Un saquito de tela con lavanda seca, una bolsita de papel o un taco de madera aromática, colgados de la barra o apoyados en un estante, perfuman el aire del armario sin tocar la ropa.

Perfume y colonia, lejos de la ropa. La guía de manchas de la Universidad de Georgia trata la colonia y el perfume como una mancha más, así que no los rocíes sobre las prendas guardadas.

Ambientadores en aerosol, con la ventana abierta. La EPA incluye los aerosoles, los ambientadores y los antipolillas entre los productos domésticos que emiten compuestos orgánicos volátiles (COV), y entre sus efectos posibles cita la irritación de ojos, nariz y garganta. Su consejo es aumentar la ventilación al usarlos y cumplir las precauciones de la etiqueta. Si usas uno, rocía la habitación con la ventana abierta, no el interior del armario cerrado.

Absorbentes, cedro y naftalina: qué usar y qué evitar

Absorbentes de cloruro cálcico, con cuidado. Si tu bote antihumedad lleva cloruro cálcico (lo indica la etiqueta), ten en cuenta que es una sal higroscópica, es decir, que atrapa la humedad del aire. Su ficha internacional de seguridad química lo describe como corrosivo para los ojos e irritante grave para la piel. Pon el bote en un estante donde no pueda volcarse, fuera del alcance de niños y mascotas, y vacía el líquido con cuidado. Si te salpica la piel, aclárala con agua abundante; si te entra en los ojos, enjuágalos con agua abundante durante varios minutos y busca asistencia médica de inmediato.

Carbón activo o bicarbonato, en recipiente abierto. Para los olores persistentes, la guía de manchas de la Universidad de Kentucky propone poner carbón activo o bicarbonato en un recipiente abierto y guardarlo con la ropa en el armario.

Cedro: más aroma que protección. Según el departamento de Entomología de la Universidad de Kentucky, los armarios y baúles de cedro rara vez frenan a las polillas, porque no cierran lo bastante para mantener una concentración de aceite de cedro que las mate o las repela. Úsalo por su olor y protege las prendas de lana metiéndolas en bolsas o cajas que cierren bien.

Bolas de naftalina: mejor no. Las bolas, copos y barras antipolillas son insecticidas: en forma sólida desprenden poco a poco un gas tóxico que mata a las polillas y a otros insectos. Usarlas en recipientes que no son herméticos deja escapar los vapores tóxicos al aire, y esa exposición prolongada puede causar problemas de salud. Si notas su olor, estás inhalando el insecticida. Además, sus vapores sólo son eficaces si se mantienen a una concentración suficiente, y eso se consigue mejor cerrando las prendas en un recipiente. Nunca las esparzas por un armario abierto ni donde puedan alcanzarlas niños o mascotas.

Errores al guardar la ropa: humedad y polillas

  • Guardar en cajas ropa que no está seca del todo: la ropa guardada debe estar seca, y lo que se humedece dentro de una caja sigue mojado y favorece el moho.
  • Guardar la lana sin lavar: las manchas de comida y la grasa corporal atraen a las polillas, así que lávala antes de guardarla para la temporada.
  • Olvidarse de la ropa de temporada: las larvas de polilla prefieren los armarios, baúles y cajas oscuros donde la lana pasa mucho tiempo sin tocarse, y rara vez atacan la ropa de uso habitual. Sácala de vez en cuando y revisa costuras, pliegues, puños y cuellos.

Aspectos clave

Armario en pared exterior, armario frío: deja aire entre la ropa y la pared.

Ni perfume ni antipolillas directamente sobre las prendas.

Contra las polillas, ropa limpia y cierre hermético: el cedro rara vez protege y la naftalina, mejor no.

En resumen

Si después de limpiar el armario, ventilarlo y apartar la ropa de la pared el olor sigue volviendo, puede que el armario esté reflejando un problema de humedad de la vivienda: conviene que un profesional revise esa pared y la ventilación de la habitación antes de gastar en ambientadores. Y si lo que buscas es que la ropa recién lavada huela de una forma concreta, eso se decide en la lavadora: mira qué es un perfumador para ropa.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si un niño se mete una bola de naftalina en la boca?

Llama al Servicio de Información Toxicológica, que atiende a cualquier persona en el 91 562 04 20 y funciona las 24 horas. Los niños y las mascotas pueden confundir estas bolas con dulces, y una sola puede causar daño serio a un niño pequeño. Si quien se la ha comido es tu mascota, ponte en contacto con el veterinario.

Fuentes consultadas