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Cuidado de prendas delicadas

Cómo lavar ropa de esquí y nieve preservando el aislamiento térmico

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

La ropa de esquí se lava siguiendo la etiqueta, con todas las cremalleras cerradas, poco detergente y sin suavizante ni lejía, y después hay que secarla del todo. Si lleva plumón, en secadora a temperatura media o baja, sacudiéndola a ratos; si el agua deja de hacer gotas en el exterior, toca reactivar o reaplicar el repelente. Para el plumón, Rab recomienda lavarlo una vez por temporada o antes si está sucio o apelmazado.

Dos capas que cuidar: el exterior y el relleno

La ropa de nieve, como una chaqueta o un pantalón de esquí, suele tener un tejido exterior impermeable, a menudo con membrana y tratamiento repelente (DWR), y un relleno que abriga: plumón o fibra sintética. Cada capa pide algo distinto, así que empieza por la etiqueta: te dirá la temperatura, si admite secadora y qué relleno lleva. W. L. Gore & Associates recuerda que hay que seguir siempre las instrucciones del fabricante de la prenda, que suelen estar en la etiqueta interior.

Para el exterior, Gore explica que la suciedad, la crema solar y otras impurezas reducen la repelencia, y que lavar, secar y volver a calentar la prenda ayuda a recuperarla. Para el plumón, el fabricante de ropa de montaña Rab recomienda lavarlo una vez por temporada, o antes si está sucio o el relleno se ve apelmazado o aplastado.

Cómo lavar la ropa de esquí paso a paso

  1. Vacía bolsillos y cierra cremalleras. Gore pide cerrar la cremallera delantera, las de los bolsillos y las de ventilación; Rab añade, para el plumón, dar la vuelta a la prenda para proteger los cierres.
  2. Aclara antes la lavadora. Rab recomienda pasar uno o dos aclarados en vacío para eliminar restos de detergente y suavizante que podrían dañar los tejidos y los recubrimientos.
  3. Elige el detergente que pide la prenda. Gore desaconseja suavizantes, quitamanchas, lejía y detergentes en polvo para sus prendas exteriores; para el plumón, Rab admite un jabón sin enzimas (no biológico) y recomienda un detergente específico para plumón.
  4. Lava según la etiqueta y aclara bien. Para las prendas exteriores GORE-TEX, el fabricante indica 40 °C, poca cantidad de detergente líquido, dos aclarados y el centrifugado mínimo. Si la etiqueta de tu prenda dice otra cosa, manda la etiqueta.
  5. Sácala con cuidado. Rab advierte que, después del centrifugado, una prenda de plumón puede seguir cargada de agua y que tratarla con brusquedad puede romper los compartimentos interiores. Sujétala por debajo al sacarla.

Secado: lo que decide si vuelve a abrigar

El relleno sólo abriga si recupera su volumen. Rab explica que si una chaqueta de plumón ha perdido volumen o el relleno se ha apelmazado, normalmente es que no se ha secado bien. Por eso recomienda secarla enseguida en secadora a temperatura media o baja y, cada 20 a 30 minutos, sacarla, sacudirla con suavidad y dar palmadas firmes a los compartimentos para repartir el plumón.

No la saques antes de tiempo: según Rab, el tejido exterior puede parecer seco mientras el plumón sigue húmedo. Si no tienes secadora, se puede secar al aire, sacudiéndola a menudo para que recupere el volumen.

El exterior impermeable también agradece el calor suave: Gore propone, una vez seca la prenda, 20 minutos más de secadora para reactivar el repelente. Nunca a temperatura alta, y siempre que la etiqueta admita la secadora.

Errores que le quitan abrigo o impermeabilidad a la ropa de nieve

  • Guardarla húmeda o secarla a medias: el plumón se apelmaza.
  • Usar suavizante, lejía o quitamanchas.
  • Secarla a temperatura alta.
  • Retorcerla o sacarla del tambor tirando de ella cuando está empapada.
  • No lavarla nunca: la suciedad y la crema solar reducen la repelencia del exterior.
  • Guardarla comprimida: Rab recomienda guardar el plumón sin comprimir, en un sitio fresco y seco.

Si el agua ya no hace gotas

Después de lavar y secar, echa unas gotas de agua sobre el hombro. Si no forman gotas y resbalan, Gore indica que hay que volver a aplicar un repelente, en pulverizador o de lavado, y después darle calor. Tienes el detalle en cómo lavar chaquetas impermeables y Gore-Tex.

Para el resto del equipo de nieve y montaña, mira cómo lavar mochilas de senderismo y tiendas de campaña. Y si en casa tienes un edredón de plumas, el secado sigue la misma lógica: se explica en lavar un edredón de plumas en la lavadora.

Aspectos clave

Etiqueta primero: temperatura, secadora y tipo de relleno.

Lavado: cremalleras cerradas, poco detergente y sin suavizante ni lejía.

Secado completo: el plumón, en secadora a temperatura media o baja, sacudiéndolo cada 20 a 30 minutos.

Repelente: calor suave tras secar y reaplicarlo si el agua ya no hace gotas.

En resumen

La ropa de esquí conserva el abrigo y la impermeabilidad si se lava sin suavizante ni lejía, con las cremalleras cerradas, y sobre todo si se seca del todo: el plumón, con calor medio o bajo y sacudidas, hasta que recupere el volumen. Después, calor suave para el repelente del exterior y guardado sin comprimir.

Fuentes consultadas