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Guía de manchas difíciles

Percarbonato de sodio para ropa: guía de uso, dosis y errores a evitar

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

El percarbonato de sodio es un blanqueante en polvo que se usa como aditivo de la colada: se echa en el tambor en un lavado normal o se disuelve en agua para dejar la ropa en remojo. Funciona en muchas prendas, pero no en todas, y como producto químico que es, pide cuidado al manejarlo y al guardarlo. Aquí tienes qué es, de dónde sale la dosis y a qué temperatura, cuándo conviene más que la lejía o el bicarbonato, y los errores que estropean la ropa.

Qué es el percarbonato de sodio y por qué blanquea

El percarbonato de sodio se produce haciendo reaccionar carbonato de sodio con peróxido de hidrógeno. En contacto con el agua se disuelve enseguida y se disocia: deja en el agua iones de sodio y de carbonato, y peróxido de hidrógeno, que es el agua oxigenada.

Ese peróxido es el que trabaja: el percarbonato oxida las manchas gracias al agua oxigenada que libera al entrar en contacto con el agua, y por eso aparece como ingrediente en muchos quitamanchas comerciales. La OCU lo señala como útil, por ejemplo, en manchas de café, fruta o té, y Bosch atribuye a esa oxidación que desaparezca el tono amarillo de la ropa blanca.

Puede que tu detergente en polvo ya lo lleve. La OCDE, con datos de 2002 de la A.I.S.E., recoge que el percarbonato está entre un 7 y un 24 % en los detergentes para ropa que lo incluyen, y entre un 20 y un 56 % en los aditivos de lavado; además, se vende puro, al 100 %, como aditivo. En la etiqueta, búscalo como «blanqueantes oxigenados»: el anexo VII del Reglamento (CE) 648/2004, en la versión del Reglamento (CE) 907/2006, pide indicar su contenido cuando superan el 0,2 % en peso.

Cómo usarlo en la lavadora y en remojo: dosis y temperatura

Antes de empezar, mira el triángulo de la etiqueta, que es el símbolo del blanqueo. Con dos líneas oblicuas, la prenda sólo admite blanqueantes con oxígeno o sin cloro, como el percarbonato. Si el triángulo está vacío, se puede utilizar cualquier agente blanqueante. Si está tachado con una cruz, no se permite el blanqueado: con esa prenda, ni percarbonato ni ningún otro blanqueante.

En ropa de color, comprueba antes cómo reacciona el tinte en una zona que no se vea, con las instrucciones del envase si las trae. La OCU, en su guía para lavar almohadas, lo reserva para cuando la funda es blanca. Si lo que quieres recuperar es una almohada, tienes el método en cómo blanquear almohadas amarillentas.

  1. Calcula la cantidad con el envase delante. Mídela con guantes, porque el percarbonato puede irritar la piel. La cantidad la marca tu envase, porque la concentración cambia mucho de un producto a otro, y las referencias publicadas no coinciden: para un lavado de blancos, Bosch habla de tres cucharadas de percarbonato apto para lavadora en el tambor, y la OCU, de 15 g en el tambor cuando usa su detergente casero líquido con ropa blanca, siempre que no haya prendas de tejidos delicados.
  2. En la lavadora, ponlo en el tambor. Echa el polvo directamente en el tambor y lava con PureWash de Qenki®. En una colada de blancos, usa la temperatura más alta permitida por la etiqueta; con ropa de color, la que indique cada prenda.
  3. Para un remojo, disuélvelo antes de meter la ropa. Prepara la disolución de percarbonato en agua templada o, si la etiqueta de la prenda lo permite, en agua caliente, y sumerge la prenda cuando esté disuelto. La cantidad para el remojo también la marca el envase.
  4. Ajusta el tiempo a lo que tratas. Para la ropa blanca amarillenta, Bosch cuenta con una hora en agua con percarbonato. Para ropa blanca desteñida, Balay alarga el remojo a entre cuatro y ocho horas, o incluso toda la noche.
  5. Aclara y termina en la lavadora. Saca la prenda, aclárala con abundante agua y termina con un lavado normal en la lavadora.
  6. Mira el resultado con la prenda mojada. Si queda rastro de la mancha o del tono apagado, repite el remojo antes de secarla o plancharla: el calor fija las manchas.

Percarbonato, bicarbonato o lejía: cuándo usar cada uno

Los tres acaban en el mismo armario y sus nombres se confunden, pero no hacen lo mismo.

Bicarbonato de sodio: en la receta de detergente casero de la OCU, cada polvo tiene su papel. El bicarbonato de sodio sirve para ablandar el agua, y el percarbonato de sodio es el blanqueador. Si lo que buscas es blanquear, el que te sirve es el percarbonato.

Lejía (hipoclorito): la OCU explica que el percarbonato actúa como la lejía, pero mantiene los colores y no daña los tejidos. Eso no lo hace apto para todo: los dos tienen límites. La lejía no debe usarse en tejidos que contengan seda, lana o elastano, y el percarbonato tampoco va en la lana. Balay aconseja además no abusar de la lejía, porque a largo plazo amarillea y debilita las fibras. Resérvala para los blancos cuya etiqueta admite cualquier blanqueante.

Percarbonato: para lo demás que admita blanqueante, como la ropa de color o las prendas que sólo aceptan blanqueantes con oxígeno. Si alguna vez usas lejía, hazlo en otro lavado: los CDC advierten de que nunca se debe mezclar la lejía con otros limpiadores, porque puede liberar vapores muy peligrosos de respirar.

Errores que estropean la ropa y cómo evitarlos

  • Usarlo en lana. Woolmark es tajante: nunca uses blanqueante con la lana, ni de cloro ni de oxígeno. En seda y otros tejidos delicados, decide la etiqueta y, ante la duda, no lo uses.
  • Tratar el cuero, el ante o las pieles. Las guías de la Universidad de Kentucky piden no tratarlos en casa; llévalos a una tintorería especializada.
  • Blanquear ropa con acabado ignífugo. Texas A&M, que da los blanqueantes de oxígeno por aptos, en general, para cualquier tejido y color, pide no usarlos en tejidos con ese acabado.
  • Pasarte de temperatura. Más calor del que permite la etiqueta no ayuda: Balay advierte de que abusar del agua muy caliente fija las manchas y deteriora el acabado blanco del tejido, y pide elegir la temperatura respetando las etiquetas.
  • Juntarlo con otros quitamanchas en el mismo remojo. Las guías de Texas A&M piden no mezclar nunca quitamanchas y, si hace falta más de uno, aclarar a fondo entre un tratamiento y otro.

Precauciones al manejarlo y guardarlo

Que se venda para la colada no lo hace inofensivo. La gran mayoría de los informes de empresas al inventario de clasificación de la ECHA lo clasifican como nocivo en caso de ingestión y como causante de lesiones oculares graves; casi la mitad añade que puede agravar un incendio por ser comburente. La ficha internacional de seguridad química resume que la sustancia irrita gravemente los ojos, irrita el tracto respiratorio y, levemente, la piel.

  • Sin levantar polvo. Echa la dosis con calma, sin espolvorear desde lo alto: la ficha pide evitar la dispersión del polvo.
  • Si te salta a los ojos, enjuágalos con agua abundante, quita las lentillas si puedes hacerlo con facilidad y busca asistencia médica.
  • Si alguien lo traga, que se enjuague la boca, no provoques el vómito y busca asistencia médica. El Servicio de Información Toxicológica atiende a personas sin formación sanitaria en el teléfono 91 562 04 20.
  • Barreño de plástico y nada de ácidos. El percarbonato reacciona con metales y sus sales, con ácidos orgánicos y con agentes reductores.
  • Envase seco, en un sitio fresco y lejos de lo que arde. No metas una cuchara mojada en el envase: la ficha advierte de que el producto se descompone en contacto con agua, y eso genera peligro de incendio y explosión; de la disolución en agua sólo dice que es una base débil. También pide no ponerlo en contacto con sustancias combustibles y almacenarlo en un lugar fresco.

Aspectos clave

Antes que nada, la etiqueta: triángulo con dos rayas o vacío, sí; tachado, no; en lana, nunca.

Guantes, nada de polvo en la cara y envase seco: irrita la piel, daña los ojos y se descompone con la humedad.

Sin mezclas: ni lejía ni otros quitamanchas en el mismo lavado o remojo.

En resumen

Qué hacer depende del problema. Para un blanco apagado, empieza por lo más sencillo: sumarlo al lavado de blancos. Para una mancha concreta, trátala antes con su método y deja el percarbonato como refuerzo: tienes los pasos para quitar manchas de vino tinto y para quitar el amarillo de sudor de las axilas. Y si el problema es el amarilleo general de sábanas y camisetas, el método completo, con el ablandador de agua como primer paso, está en cómo blanquear la ropa blanca amarillenta.

Fuentes consultadas