Qenki
Guía de manchas difíciles

Cómo quitar manchas de óxido de la ropa sin dañar el tejido

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

Con el óxido, lo que más estropea la ropa no es la mancha sino el remedio equivocado. La lejía fija el óxido y, con agua rica en hierro, puede teñir la ropa de rosa. Antes de tratar la mancha, mira de qué es la prenda y elige un método que ese tejido admita; y si lo que ha salido anaranjado es toda la colada blanca, el tratamiento es otro.

Lejía y agua con hierro: por qué la ropa sale rosa

La lejía no es un remedio contra el óxido: lo fija. El porqué, y los métodos para la mancha localizada, los tienes en cómo quitar manchas de óxido persistentes. Para proteger el tejido hay un motivo más.

Hay un segundo motivo. Según la guía de Kentucky, la lejía puede reaccionar con el óxido en aguas duras y volver la ropa rosada; si el agua sale rojiza o marrón, lleva exceso de hierro y conviene usar sólo blanqueantes de oxígeno.

Qué método admite cada prenda, paso a paso

Antes de tratar la mancha, sigue este orden para no dañar la prenda.

  1. Lee la etiqueta. Mira la fibra, la temperatura máxima de lavado y el triángulo de blanqueado. No uses productos ni procedimientos que la etiqueta prohíba.
  2. Haz la prueba de color. Si dudas de si la prenda destiñe, prueba antes cualquier producto contra el óxido en una zona oculta.
  3. Algodón o lino blanco: es el tejido que admite todos los métodos para la mancha localizada, incluido el crémor tártaro si la etiqueta permite hervir.
  4. Prendas de color: prueba antes cualquier método en una zona oculta y, si la prenda es delicada o dudas, llévala a la tintorería.
  5. Seda, lana y tejidos delicados: la guía de Georgia los trata aparte; si la prenda es delicada o de limpieza en seco, llévala a la tintorería e indica que es óxido.

Si toda la colada blanca ha salido anaranjada

No es lo mismo una mancha de un botón que un tono anaranjado repartido por varias prendas blancas. Para esa decoloración de toda una carga, la guía de la Universidad de Georgia propone añadir detergente y una taza de blanqueante de oxígeno, dejar la ropa en remojo de 10 a 15 minutos y lavar.

Otra opción que recogen las guías de Georgia y Kentucky es un quitacolor comercial, que según Kentucky ayuda a quitar las manchas marrones de óxido en tejidos blancos lavados con aguas duras. Sólo en blancos: un quitacolor elimina también el color de la prenda.

Y si el problema se repite, fíjate en el agua: si sale rojiza o marrón, lleva exceso de hierro, y en esa casa conviene usar sólo blanqueantes de oxígeno, nunca lejía.

Errores que dañan la prenda

  • Lejía sobre el óxido: lo fija y, con agua ferruginosa, puede teñir la ropa de rosa.
  • Quitacolor en prendas de color: les quita el color.

Aspectos clave

Nada de lejía: fija el óxido y, con agua rica en hierro, puede teñir de rosa.

Etiqueta y prueba de color antes de cualquier producto.

Colada blanca anaranjada: remojo con detergente y blanqueante de oxígeno, o quitacolor sólo en blancos.

Delicados: tintorería.

En resumen

Proteger el tejido frente al óxido empieza por lo que no hay que hacer: nada de lejía. Después, etiqueta, prueba de color y un método que esa prenda admita. Para los tres tratamientos de una mancha localizada, paso a paso, mira cómo quitar manchas de óxido persistentes; y si la ropa blanca ha perdido su color por otras causas, cómo blanquear la ropa blanca amarillenta.

Fuentes consultadas