Qenki
Guía de manchas difíciles

Cómo quitar manchas de sangre de regla de sábanas y ropa interior

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

La sangre de la regla es sangre, y se trata igual que cualquier otra mancha de sangre: con agua fría y sin prisa por meterla en caliente. Lo que cambia es la prenda. Una braga con elástico o encaje no aguanta lo mismo que una sábana de algodón, y una sábana no cabe bajo el grifo. Aquí tienes cómo tratar cada una, también cuando la mancha lleva toda la noche.

La regla de oro: agua fría antes que nada

Aunque la mancha se haya secado mientras dormías, el primer contacto tiene que ser con agua fría. El calor fija las manchas de sangre y las vuelve mucho más difíciles de quitar; eso incluye el agua caliente, la secadora y la plancha. Si quieres entender por qué y ver el método general para cualquier prenda, lo tienes en cómo quitar manchas de sangre de la ropa.

Lo segundo es actuar pronto. No hace falta hacerlo de madrugada, pero cuanto antes empieces por la mañana, mejor: una mancha reciente sale con más facilidad que una de varios días.

Ropa interior: paso a paso

Las bragas, los culotes y los pijamas son prendas pequeñas que se pueden tratar enteras en el lavabo. Mira antes la etiqueta: muchas llevan elastano, encaje o seda, y eso decide qué productos puedes usar.

  1. Aclara por el revés con agua fría. Da la vuelta a la prenda y pon la mancha bajo el grifo de agua fría, para que el agua empuje la sangre hacia fuera y no la haga atravesar el tejido.
  2. Pretrata con suavidad la mancha. Disuelve media lámina de PureWash de Qenki® en agua y aplica suavemente la solución sobre la mancha, comprobando antes su compatibilidad con el tejido. Trabájala con la yema de los dedos y aclara de nuevo en frío. En encajes y tejidos finos, presiona en lugar de frotar; si la prenda es de seda, sigue sus instrucciones de cuidado.
  3. Deja en remojo en agua fría. Si queda rastro, sumerge la prenda en agua fría durante 30 minutos o más antes de lavarla.
  4. Lava según la etiqueta, en agua templada y no caliente. A mano o a máquina, según indique la prenda. Antes de tenderla, comprueba con la prenda mojada que la mancha ha desaparecido.
  5. Seca al aire. Si queda algo, repite el remojo: una prenda con restos de sangre no debe ir a la secadora.

Precaución: La lejía no debe usarse en tejidos que contengan elastano o seda, que son habituales en la ropa interior. Y los prelavados con enzimas no se usan en seda ni en lana, porque digieren proteínas.

Sábanas: trata sólo la zona manchada

Una sábana no se mete entera en remojo para una mancha. Recoge la zona manchada con la mano, formando un pequeño saco, y ponla bajo el grifo de agua fría por el revés. Así trabajas la mancha sin empapar toda la tela.

Después disuelve media lámina de PureWash en agua, aplica suavemente la solución sobre la mancha, comprobando antes su compatibilidad con el tejido, y aclara en frío. Si todavía se ve, deja esa zona en remojo en un barreño con agua fría durante al menos media hora. Luego lava la sábana entera en agua templada, no caliente, y revísala antes de tenderla.

En sábanas blancas de algodón que no destiñen, si queda un cerco después del lavado, las guías universitarias proponen unas gotas de agua oxigenada al 3 % sobre la mancha durante 1 a 3 minutos y un buen aclarado. Pruébala antes en un borde, porque puede aclarar los tintes, y no uses nunca la concentración para decolorar el pelo.

Si la mancha ha atravesado la sábana y ha llegado al colchón, trátalo aparte: un colchón no se puede sumergir, y lo tienes explicado en cómo limpiar la sangre del colchón.

Si la mancha ya está seca o pasó por la lavadora

Una mancha seca necesita rehidratarse. Deja la prenda o la zona de la sábana en remojo en agua fría; si con eso no basta, pasa a un producto de prelavado con enzimas en agua templada. Estos productos descomponen las manchas de proteína, y un remojo de 15 a 30 minutos es lo que recomiendan las guías.

Si la prenda ya pasó por un lavado caliente o por la secadora, repite el ciclo de remojo con enzimas y lavado. Algunas manchas fijadas por el calor ya no salen del todo; en una sábana blanca que admite lejía, lavarla con una lejía adecuada al tejido es el último recurso.

Qué evitar con la ropa interior y las sábanas

  • Agua caliente para aclarar: fija la sangre.
  • Lejía en ropa interior con elastano o seda: no debe usarse en esas fibras; mira siempre el triángulo de la etiqueta.
  • Enzimas en seda o lana: digieren la fibra, que también es proteína.
  • Mezclar productos: si pasas de un producto a otro, aclara bien; nunca combines lejía con amoníaco.
  • Secar sin comprobar: una mancha que ha pasado por la secadora es mucho más difícil de sacar.

Aspectos clave

Agua fría primero, aunque la mancha esté seca.

Ropa interior: aclarado por el revés, pretratamiento, remojo y lavado templado; sin lejía en elastano ni seda.

Sábanas: trata sólo la zona manchada y lava después la pieza entera.

Mancha seca: remojo en frío y, si hace falta, prelavado con enzimas.

En resumen

Con la sangre de la regla, la clave es la misma que con cualquier sangre, agua fría primero, adaptada a la prenda: la ropa interior se trata entera en el lavabo con cuidado con el elastano y la seda, y las sábanas por zonas antes de lavarlas. Para las prendas más delicadas, mira también cómo lavar ropa interior de encaje.

Fuentes consultadas