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Guía de manchas difíciles

Cómo quitar manchas de óxido persistentes de la ropa

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

Una mancha de óxido de un botón, una cremallera o una percha no sale con el lavado normal, y la lejía la empeora. Las guías de manchas proponen, de menos a más: limón y sal al sol y crémor tártaro hirviendo en algodón y lino que lo admitan. Si eso no basta, la tintorería. Puede costar, y a veces no sale del todo.

Por qué el óxido no sale lavando y nunca con lejía

La guía de la Universidad de Kentucky es clara: las manchas de óxido no se quitan con un lavado normal, y la lejía las hace permanentes. La de Georgia añade que el óxido puede ser muy difícil de quitar y repite la advertencia: no uses lejía, porque fija estas manchas.

Por eso el primer paso es no hacer lo que se hace con otras manchas blancas: nada de lejía «para ver si sale». Si la prenda no es blanca o dudas de si destiñe, prueba antes cualquier producto en una zona oculta.

Limón y sal al sol: el primer intento

Es el primer método que proponen tanto la guía de Georgia como la de Texas A&M.

  1. Espolvorea sal sobre la mancha. Cubre bien la zona de óxido con sal de mesa.
  2. Exprime zumo de limón encima. Empapa la sal con el zumo hasta que la mancha quede húmeda.
  3. Deja secar la prenda al sol. Extiéndela con la mancha hacia arriba hasta que se seque.
  4. Aclara bien y repite si hace falta. Después del aclarado, mira la mancha; si se ha aclarado pero sigue, repite el proceso si hace falta.

Precaución: El limón y el sol pueden decolorar los colores, y el sol puede amarillear algunos tejidos blancos: en prendas de color, prueba antes en una zona oculta.

Crémor tártaro para algodón y lino que se pueden hervir

Si la prenda admite ebullición, algo que según la guía de Georgia suele darse en algunos algodones y linos, puedes hervirla en una solución de 4 cucharaditas de crémor tártaro por cada medio litro de agua, hasta que la mancha salga, y aclararla bien después.

Mira antes la etiqueta: si no indica lavado a 95 °C o ebullición, no lo hagas. Y trabaja con cuidado con el agua hirviendo.

Quitaóxidos comerciales: mejor no en casa

Las guías de Kentucky y Georgia mencionan también los quitaóxidos comerciales. Algunos llevan ácido oxálico o fluorhídrico, y según los CDC de Estados Unidos, el fluoruro de hidrógeno atraviesa la piel con facilidad y rapidez, y su contacto puede no causar dolor inmediato ni daño visible. Por eso aquí no se recomiendan.

Si el limón y la sal o el crémor tártaro no han bastado, lleva la prenda a una tintorería e indica qué es la mancha y dónde está.

Errores frecuentes

  • Echar lejía a una mancha de óxido: la vuelve permanente.
  • Hervir una prenda que no lo admite: mira antes la etiqueta.
  • Limón y sol en ropa de color sin prueba previa: pueden decolorarla.
  • Olvidar el origen: si la mancha viene de un botón o una cremallera oxidados, revisa la pieza antes de volver a usar la prenda.
  • Usar en casa quitaóxidos con ácidos: algunos llevan fluorhídrico, que atraviesa la piel.

Aspectos clave

Nunca lejía: fija el óxido.

Primero, limón y sal al sol, con prueba previa en prendas de color.

Algodón y lino que se pueden hervir: crémor tártaro.

Si no sale: tintorería; los quitaóxidos con ácidos, mejor no en casa.

En resumen

El óxido pide paciencia y nada de lejía: limón y sal al sol, crémor tártaro en algodón y lino que lo admitan y, si no basta, tintorería. Si la ropa de toda una colada blanca ha salido con tonos anaranjados o te preocupa dañar un tejido delicado, mira cómo quitar manchas de óxido sin dañar el tejido. Y si la mancha anaranjada apareció después de usar crema solar, puede ser otra cosa: lo tienes en cómo quitar manchas de protector solar.

Fuentes consultadas