Qenki
Guía de manchas difíciles

Cómo quitar manchas de salsa de tomate y kétchup de la ropa rápidamente

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

El kétchup y la salsa de tomate manchan por partida doble: llevan grasa y un pigmento rojo intenso. Por eso las guías piden pretratarlas antes de lavar. El método rápido es retirar el exceso, pretratar y lavar. Si después queda rojo, toca un blanqueante elegido según la prenda.

Tomate crudo, kétchup y salsas: no son la misma mancha

Las guías universitarias de manchas distinguen entre el zumo de tomate, que clasifican con las manchas de taninos, y el kétchup, la pasta de tomate o la salsa barbacoa, que son manchas combinadas: una parte grasa y otra de pigmento.

La diferencia cambia el tratamiento. Una mancha de taninos fresca suele salir con un lavado normal con detergente. Una combinada necesita dos pasos: primero se quita la grasa, y después, si queda color, se blanquea con un producto adecuado al tejido.

Kétchup y salsa de tomate: el método rápido

Es un tratamiento rápido antes del lavado, y conviene hacerlo cuanto antes.

  1. Retira la salsa con una cuchara. Raspa con suavidad lo que está en la superficie, sin aplastarlo contra el tejido. Si queda líquido, presiona con papel absorbente en lugar de frotar.
  2. Aplica un quitamanchas de prelavado. Úsalo sobre la mancha siguiendo las instrucciones del fabricante.
  3. Pretrata la mancha. Si no tienes quitamanchas, no te saltes este paso: disuelve media lámina de PureWash de Qenki® en agua y aplica suavemente la solución sobre la mancha, tras comprobar su compatibilidad con el tejido y antes de meter la prenda en la lavadora.
  4. Lava la prenda. Lava la prenda con PureWash, con el programa y la temperatura que indique su etiqueta.
  5. Revisa antes de secar. Si ves una sombra naranja con la prenda mojada, no la seques: pasa a la sección del blanqueante.

Salsas grasas: boloñesa, barbacoa y similares

Cuanto más aceite lleva la salsa, más protagonismo tiene la parte grasa. La guía de la Universidad de Georgia para salsas de espaguetis y barbacoa empieza por un limpiador para manchas de base disolvente: se aplica con una esponja, se cubre la mancha con un paño empapado en él y se va cambiando el paño mientras siga saliendo mancha.

Después se deja secar, se pasa una esponja con agua y unas gotas de lavavajillas, y se aclara. Para el color que quede, usa un blanqueante de oxígeno para todo tipo de tejidos antes de volver a lavar: la guía de Kentucky aconseja empezar por él porque es menos dañino para los colores y las fibras.

Con disolventes, trabaja en un sitio ventilado, lejos de cualquier llama, y no metas la prenda en la lavadora ni en la secadora hasta haberlos aclarado o hasta que se hayan evaporado.

Si después del lavado queda el rojo

Para la sombra de color que quede, las guías aconsejan empezar por un blanqueante para todo tipo de tejidos, que es menos dañino para los colores y las fibras, y dejar la lejía para manchas tenaces en prendas de color firme a la lejía (compruébalo en una zona oculta) y cuya etiqueta la admita.

Antes de cualquier blanqueante, mira el triángulo de la etiqueta y haz una prueba en una zona oculta. Si la mancha es de zumo de tomate natural y es reciente, a menudo basta con volver a lavar con detergente en el agua más caliente que admita el tejido; si es antigua, puede necesitar también blanqueante.

Errores que dejan la mancha naranja

  • Frotar el kétchup con una servilleta: puede extender la mancha y dañar la fibra.
  • Meter el kétchup directo a la lavadora: para el tomate cocinado, las guías indican pretratar antes la mancha.
  • Secar la prenda sin mirar: el calor fija la sombra que quede.
  • Mezclar productos: si usas disolvente, detergente y blanqueante, aclara entre uno y otro; nunca combines lejía con amoníaco.
  • Confiar en remedios caseros sin respaldo: pueden dejar una segunda mancha.

Aspectos clave

Mancha doble: grasa y pigmento; primero la grasa, después el color.

Método rápido: retirar el exceso, pretratar con quitamanchas o con PureWash, lavar.

Salsas muy grasas: limpiador con disolvente, lavavajillas y remojo en blanqueante de oxígeno.

Si queda rojo: blanqueante para todo tipo de tejidos antes que lejía.

En resumen

Con el tomate, la rapidez y el orden deciden: fuera el exceso, pretratamiento de la grasa, lavado y, si queda rojo, blanqueante según el tejido. Para otras manchas de mesa, tienes cómo quitar manchas de grasa y aceite y cómo quitar manchas de vino tinto.

Fuentes consultadas