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Diseño y materiales

Japón mandó al espacio un satélite de madera para no dejar basura al volver

Cuando un satélite viejo cae, deja partículas metálicas en la atmósfera. En Kioto se preguntaron qué pasaría si estuviera hecho de algo que arde sin dejar rastro.

Imagen ilustrativa generada; no documenta el caso. Un pequeño cubo de madera clara de magnolia de unos diez centímetros, con paneles solares oscuros en algunas caras, sostenido por unas manos con guantes de laboratorio.

Recreación ilustrativa · no documenta el caso

Diez centímetros de magnolia

LignoSat es un cubo de unos diez centímetros hecho de madera de honoki, un tipo de magnolia japonesa. Lo diseñaron la Universidad de Kioto y la empresa Sumitomo Forestry, y se montó sin tornillos ni cola, con una técnica tradicional de ensamblaje japonesa. Antes de elegir la madera, probaron muestras de cerezo, abedul y magnolia en el espacio.

Por qué madera

En noviembre de 2024 viajó a la Estación Espacial Internacional en una misión de suministro de SpaceX, para ser soltado después en órbita. La idea es que los satélites de madera, al volver a la atmósfera al final de su vida, ardan sin dejar las partículas de metal que dejan los de aluminio. La misión debía comprobar cómo aguanta la madera el frío, el calor y la radiación.

Un material viejo para un problema nuevo

Un cubo pequeño no resuelve la basura espacial. Pero es una forma distinta de plantearla: no sólo cómo retirar lo que sobra, sino de qué fabricamos lo que mandamos arriba. A veces la innovación consiste en volver a un material que creíamos superado.

Pensamos en la madera como algo del pasado y en el espacio como el futuro. En Kioto los han juntado.

Otras miradas