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Manchas y problemas de lavado

Por qué la ropa de invierno guardada huele mal y cómo quitarle el olor sin lavarla

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

Si la ropa de invierno que guardaste limpia huele a cerrado al sacarla, Balay indica que, cuando el olor a humedad viene de pasar mucho tiempo en el armario, en principio basta con un nuevo lavado; lo tienes en cómo quitar el olor a humedad de la ropa. La guía de manchas de Kentucky coincide: la mayoría de los olores salen con uno o más lavados. Con un abrigo o un jersey de limpieza en seco, prueba antes a refrescarlo sin agua, sin garantía de éxito.

¿Por qué huele a cerrado la ropa de invierno que guardaste limpia?

La guía del servicio de extensión de la Universidad de Kentucky lo explica: los armarios poco ventilados pueden volverse húmedos y oler a cerrado cuando el tiempo es húmedo durante días, y eso deja la ropa guardada expuesta al moho.

Que la prenda estuviera limpia ayuda, pero no lo resuelve todo. Según la misma guía, la ropa limpia tiene menos probabilidades de enmohecerse que la sucia, porque la suciedad puede alimentar al moho si la humedad y la temperatura acompañan. Incluso el nailon y el poliéster, que resisten el moho, permiten su crecimiento cuando hay suciedad.

¿Cómo quitarle el olor a humedad sin lavarla? Paso a paso

Antes de empezar, mira la etiqueta de cuidado: te dice si la prenda admite secadora y si se puede lavar en casa o necesita tintorería.

  1. Sácala y busca manchas de moho. Revisa con buena luz el cuello, las costuras, los pliegues y el forro. El moho suele ser negro y a veces blanco. Si lo ves, la guía de la Universidad de Georgia pide cepillar el moho al aire libre, aplicar detergente sobre la mancha y lavar; tienes el método completo en cómo quitar manchas de moho de la ropa.
  2. Airéala fuera, con la prenda seca. Como prevención del moho, la guía de Kentucky aconseja dejar que la ropa se airee fuera, al sol, de vez en cuando.
  3. Prueba con vapor. En su consejo para quitar el mal olor de la ropa sin lavarla, Balay cuenta el vapor entre los mejores trucos para refrescar prendas, y sugiere aprovechar la ducha. Woolmark propone colgar las prendas de lana en un baño con vapor después de sacarlas de la maleta o de llevarlas, y el vapor les quita las arrugas. Después, saca la prenda del baño: si la lana queda húmeda, déjala secar a temperatura ambiente, y no la guardes hasta que esté completamente seca, como pide la guía de Kentucky.
  4. Si la etiqueta admite secadora, usa un programa en frío. Algunas secadoras tienen un programa temporizado en frío para refrescar o ventilar la ropa. En el manual de una secadora Bosch, ese programa sirve para cualquier tipo de prenda excepto lana y seda. Consulta el manual de la tuya.
  5. Si sigue oliendo, lávala o llévala a la tintorería. Si el olor no se va, lávala según su etiqueta. Si la etiqueta dice «Dry Clean Only» o sólo limpieza en seco, Woolmark indica llevarla a una tintorería profesional. Para un abrigo, mira antes qué cuidados admite en casa.

¿Sirve el congelador? ¿Y el vinagre o el bicarbonato?

Congelar los vaqueros para reducir bacterias y olor es un consejo de las webs de vaquero crudo. Una tesis de la Universidad de Alberta puso a prueba su efecto sobre las bacterias en tela vaquera que seis voluntarios llevaron 24 horas sobre el antebrazo: al principio congelar fue más eficaz que planchar o la radiación ultravioleta, pero después las bacterias crecieron más deprisa en la tela congelada que en las otras, y lavar fue lo más eficaz. Mide bacterias de la piel en tela recién llevada, no el olor ni la ropa guardada, así que no responde a tu caso.

Si el olor persiste, la guía de Kentucky propone dejar junto a la ropa del armario carbón activo o bicarbonato en un recipiente sin tapar; el vinagre que sugiere Balay, en cambio, es para el olor a tabaco: lo tienes en cómo quitar el olor a tabaco de la ropa sin lavarla.

¿Cómo guardarla para que no vuelva a oler la próxima temporada?

  • Límpiala antes de guardarla, aunque sólo te la pusieras un día: Woolmark recuerda que limpiar las prendas antes de guardarlas ayuda a prevenir olores, manchas y acumulación de suciedad, e incluso la humedad del sudor puede provocar moho.
  • Vigila la humedad de la habitación: el servicio de extensión de la Universidad de Georgia advierte de que el moho puede volver cuando la humedad relativa se acerca de nuevo al 60 % o más, y la EPA sitúa lo ideal entre el 30 y el 50 %.
  • Deja circular el aire: no aprietes la ropa colgada y, en las rachas húmedas, abre las puertas del armario; airea también de vez en cuando armarios y trasteros.
  • Revísala cada cierto tiempo: Woolmark aconseja mirar las prendas de vez en cuando para comprobar que no ha aparecido humedad ni se ha colado ningún insecto.

Errores al guardarla

  • Meter la ropa delicada en bolsas de vacío en lugar de fundas que transpiren: para la ropa delicada, Woolmark considera más seguras las bolsas 100 % de algodón o de lana porque dejan respirar la ropa; las de vacío no la dejan respirar y a menudo retienen la humedad, aunque meter cristales de sílice en la bolsa puede ayudar a evitarlo.
  • Comprimir los plumíferos: Rab aconseja guardarlos sin comprimir, en un lugar fresco y seco.
  • Colgar los jerséis de punto: Woolmark pide colgar en perchas con forma o acolchadas la lana de tejido plano, y doblar con cuidado y guardar en cajones la de punto.

Aspectos clave

Primero, mírala: con manchas de moho no se refresca, se trata.

Al guardarla, que respire: funda de algodón o lana antes que bolsa de vacío.

El congelador, sin pruebas para este caso: el estudio que lo midió contaba bacterias de la piel, no el olor.

En resumen

Si al abrir el armario huele todo, empieza por la habitación: ventílala y vigila la humedad antes de ocuparte de prenda por prenda. Si sólo huele una, piensa en cómo se guardó: si estaba limpia, seca y en una funda que respire. Lo que corrijas ahora es lo que notarás el próximo otoño.

Fuentes consultadas