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Fosfatos y blanqueadores ópticos en tu colada: qué dice la evidencia y cómo evitarlos

Toli Strand Especialista en sostenibilidad y economía circular

Los fosfatos, los fosfonatos y los blanqueadores ópticos no están ocultos: la normativa europea obliga a declararlos en la etiqueta del detergente. Tampoco tienen el mismo perfil. El problema de los fosfatos fue ambiental y ya están limitados; los fosfonatos plantean dudas por su persistencia; y en los blanqueadores ópticos las evaluaciones difieren en el grado de preocupación ambiental. Si prefieres evitarlos, basta con saber leer la etiqueta.

Por qué no son ingredientes escondidos

Desde 2005 (Reglamento (CE) 648/2004, hoy en la redacción del Reglamento 907/2006), la etiqueta de un detergente vendido al público tiene que declarar siempre los blanqueadores ópticos, sea cual sea su concentración, y los fosfatos y fosfonatos por intervalos cuando superan el 0,2 % en peso. Es decir, si los lleva, lo dice.

Además, cada uno tiene un perfil distinto. Por eso conviene mirar cada ingrediente por separado en lugar de meterlos a todos en la misma etiqueta de «tóxico».

Fosfatos: un problema ambiental ya limitado

El tripolifosfato de sodio no preocupaba por la salud: el informe de la Comisión Europea de 2007 señalaba una toxicidad aguda muy baja por ingestión y por contacto con la piel. Lo que justificó limitarlo fue su papel en la eutrofización de las aguas.

Desde el 30 de junio de 2013, un detergente para ropa de consumo no puede aportar 0,5 gramos de fósforo o más en la dosis recomendada. La historia completa, y qué los ha sustituido, está en fosfatos en detergentes.

Fosfonatos: coadyuvantes que se degradan mal

Los fosfonatos también contienen fósforo y se usan como coadyuvantes. El informe de la Comisión de 2007 los agrupaba con los policarboxilatos entre los coadyuvantes que no se biodegradan fácilmente en el medio, y apuntaba que algunos, como el HEDP, podían resultar preocupantes para la vida acuática; con todo, no había datos de seguimiento ambiental suficientes para evaluar el riesgo.

Por eso aparecen en la etiqueta con su propio intervalo, separados de los fosfatos: un detergente «sin fosfatos» puede llevarlos.

Blanqueadores ópticos: qué hacen y qué se sabe de ellos

Se añaden para aumentar el grado de blancura de la ropa. La OCU indica que suponen menos del 1 % de un detergente convencional, que se usan cada vez menos y que son muy persistentes en el medio ambiente y pueden resultar tóxicos para la vida acuática.

La evaluación de la OCDE sobre un blanqueador fluorescente usado sobre todo en detergentes domésticos, el FWA-1, aporta matices. Más del 90 % de su uso es en detergentes domésticos, en concentraciones del 0,05 % al 0,35 %, y hasta el 72 % de la cantidad empleada puede quedar adsorbido en la fibra. No es fácilmente biodegradable, pero en las depuradoras se adsorbe a los lodos hasta en un 85 %, y en agua de lago se fotodegrada con una vida media de unas 4 a 5 horas.

Sus conclusiones son distintas para cada ámbito: para la salud humana lo considera de baja prioridad por su bajo perfil de peligro; para el medio ambiente, candidato a más estudio, porque un ensayo de toxicidad crónica en pulgas de agua indica potencial de efectos adversos a largo plazo.

Cómo identificarlos en la etiqueta y evitarlos si lo prefieres

Para leer el resto de la etiqueta, consulta qué pone en la etiqueta de tu detergente.

  • Blanqueadores ópticos: búscalos en la lista obligatoria del envase; si el detergente los lleva, tienen que figurar.
  • Fosfatos y fosfonatos: aparecen con un intervalo de porcentaje, como «fosfonatos <5 %», cuando superan el 0,2 % en peso.
  • Lista completa: la dirección web del fabricante figura en el envase y allí están todos los ingredientes con su nombre INCI.
  • Criterios verificados: si además quieres un producto con criterios ambientales comprobados, busca una etiqueta ecológica oficial; lo tienes en cómo elegir un detergente ecológico para lavadora.

Aspectos clave

No están ocultos: la etiqueta obligatoria los declara.

Fosfatos: limitados en la UE por su efecto en las aguas, no por la salud.

Fosfonatos: coadyuvantes con fósforo que se degradan mal; pueden estar en un detergente «sin fosfatos».

Blanqueadores ópticos: evaluaciones con distinto grado de preocupación ambiental; bajo perfil de peligro para la salud según la OCDE.

En resumen

Fosfatos, fosfonatos y blanqueadores ópticos no son ingredientes escondidos, sino ingredientes declarados con perfiles distintos: los fosfatos, limitados por la eutrofización; los fosfonatos, persistentes; y los blanqueadores ópticos, con dudas ambientales que la OCDE deja abiertas. Si prefieres evitarlos, la etiqueta y la lista de ingredientes de la web te lo permiten.

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Fuentes consultadas