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Cómo lavar objetos del hogar

Cómo lavar bolsas de tela reutilizables para la compra de forma higiénica

Toli Strand Especialista en sostenibilidad y economía circular

Las bolsas de tela de la compra se lavan a menudo en la lavadora y se secan del todo antes de guardarlas; las forradas de plástico se frotan a mano con agua caliente y jabón. Igual de importante es cómo las usas: una bolsa para carne y pescado, otra para frutas y verduras y otra para lo que se come sin cocinar, y nunca para llevar otras cosas.

Por qué conviene lavarlas

El Departamento de Salud del Estado de Nueva York explica que, al llevar comida en estas bolsas, pueden quedar gérmenes como E. coli o Salmonella y que, si no se lavan y secan bien antes de volver a usarlas, esos gérmenes permanecen y pueden hacer enfermar.

La humedad es un factor clave. Una publicación de la extensión de Virginia Tech señala que bacterias como Listeria monocytogenes y Salmonella pueden sobrevivir en las bolsas reutilizables, sea cual sea su material, hasta 21 días si se contaminan, y que la humedad es uno de los principales factores que facilitan que pasen a los alimentos. Por eso el secado importa tanto como el lavado.

Cómo lavar las bolsas de la compra paso a paso

  1. Mira la etiqueta de la bolsa. Virginia Tech recuerda que la limpieza depende del tejido y del diseño de cada bolsa, así que conviene revisar sus instrucciones de cuidado antes de lavarla.
  2. Vacíala y sacude las migas. Revisa las costuras y el fondo, que es donde se acumulan restos.
  3. Bolsas de tela: a la lavadora. Las guías del Departamento de Salud de Nueva York y de Virginia Tech coinciden en lavarlas en la lavadora con detergente. Lávalas con PureWash, siguiendo las instrucciones de su etiqueta. Para secarlas, Nueva York admite la secadora o el aire, y Virginia Tech habla de secadora.
  4. Bolsas forradas de plástico o delicadas: a mano. Para las forradas de plástico, Nueva York indica frotarlas con agua caliente y jabón y dejarlas secar al aire. Virginia Tech añade que algunos tejidos o diseños necesitan lavado a mano con agua caliente, prestando atención a las costuras, y secado al aire.
  5. Sécalas del todo antes de guardarlas. Virginia Tech insiste: la bolsa tiene que estar completamente seca antes de guardarla, en un lugar limpio y seco.

Cómo usarlas para que sean higiénicas entre lavados

  • Una bolsa para cada tipo de alimento: una para carne, pescado o aves; otra para fruta y verdura fresca y otra para los alimentos listos para comer. Virginia Tech sugiere marcarlas o usar bolsas de colores distintos.
  • La carne cruda, antes en una bolsa de plástico de un solo uso: así los jugos no llegan a la bolsa reutilizable. Esa bolsa se tira al llegar y no se reutiliza.
  • Sólo para la compra: las fuentes desaconsejan llevar en ellas ropa de deporte, calzado, juguetes, biberones o basura.
  • No las guardes en el maletero: Virginia Tech lo desaconseja, porque suele llevar otras cosas y puede estar caliente y húmedo.
  • No las apoyes en el suelo ni en superficies sucias.

Errores frecuentes con las bolsas reutilizables

  • Lavarlas sólo cuando se ven sucias: las guías piden lavarlas a menudo.
  • Guardarlas húmedas, dobladas en un cajón: la humedad es lo que hay que evitar.
  • Usar la misma bolsa para la carne y para la fruta.
  • Meter en la lavadora una bolsa forrada de plástico sin mirar su etiqueta: muchas se lavan a mano.

Aspectos clave

Lavado frecuente: las de tela, en la lavadora; las forradas, a mano con agua caliente y jabón.

Secado completo antes de guardarlas: la humedad favorece que las bacterias pasen a los alimentos.

Bolsas separadas: carne y pescado, fruta y verdura, y alimentos listos para comer.

Sólo para comida: nada de ropa, calzado ni basura en las bolsas de la compra.

En resumen

Una bolsa reutilizable es higiénica si se lava a menudo, se seca del todo antes de guardarla y se usa sólo para la compra, con una bolsa distinta para cada tipo de alimento. Las de tela van a la lavadora; las forradas de plástico, a mano con agua caliente y jabón. Así mantienes la ventaja de reutilizarlas y reduces el riesgo de pasar gérmenes de unos alimentos a otros.

Fuentes consultadas