Cómo lavar zapatillas blancas de tela y que no queden amarillas
Las zapatillas blancas de tela se lavan a mano: cordones fuera, cepillo suave y una mezcla de agua tibia con un poco de detergente suave o, en las blancas, bicarbonato y agua a partes iguales. Después, aclara bien, sin dejar jabón, y sécalas al aire con papel dentro, lejos de la secadora. La lavadora, sólo como último recurso.
Contenido de la guía:
Qué necesitas y cómo prepararlas
La OCU explica que las zapatillas de tela no requieren cuidados especiales y se limpian con el método general, aunque las blancas se ensucian con facilidad. Ten a mano:
- Agua tibia en un recipiente, con un chorrito de detergente suave o de lavavajillas líquido.
- Para las blancas, una mezcla de bicarbonato sódico y agua a partes iguales, que la OCU propone como alternativa.
- Un cepillo de cerdas suaves o un cepillo de dientes viejo.
- Un paño suave o una toalla de microfibra y papel de periódico.
Cómo lavar zapatillas blancas de tela paso a paso
- Quita el barro cuando esté seco. La OCU aconseja dejar que se seque, sacudir las zapatillas y cepillar lo que quede antes de mojarlas.
- Saca los cordones y lávalos aparte. Frótalos, acláralos bien y, si son blancos, déjalos en la misma mezcla mientras limpias la tela.
- Cepilla la lona con la mezcla, sin apretar. La OCU pide hacerlo despacio y sin frotar demasiado fuerte, sin olvidar la suela.
- Aclara hasta que no quede jabón ni bicarbonato. Pasa un paño con agua limpia varias veces por toda la zapatilla.
Cómo evitar que salgan cercos o tonos amarillos
No hay una técnica que lo garantice, pero hay tres cuidados que dependen de ti. El primero, aclarar bien: la OCU insiste en eliminar los restos de jabón al aclarar los cordones, y lo mismo vale para la tela.
El segundo, el secado: sécalas con un paño suave, mete papel de periódico dentro para que absorba la humedad y deja que terminen de secarse al aire, como propone la OCU, que desaconseja la secadora. No las uses hasta que estén secas del todo.
El tercero, cuidado con la lejía: una guía de la Universidad de Kentucky advierte que la lejía no debe usarse en tejidos con elastano o uretano ni en la espuma de poliuretano, que puede estar en plantillas y acolchados. Si quieres blanquear, lee la etiqueta y prueba antes en una zona que no se vea.
¿Y la lavadora?
La OCU no recomienda meter las zapatillas en la lavadora. Sólo si con todo no quedan limpias, propone probar con un programa de prendas delicadas y agua fría, con las zapatillas solas y los cordones dentro de un calcetín para no perderlos. Después, el mismo secado al aire, nunca en la secadora.
Errores que estropean las zapatillas blancas
- Meterlas a la lavadora a la primera y con otra ropa.
- Frotar con fuerza con cepillos duros.
- Dejar restos de jabón o de bicarbonato sin aclarar.
- Secarlas en la secadora o junto a un radiador.
- Usar lejía sin comprobar la etiqueta y los materiales.
- Volver a ponérselas húmedas.
Aspectos clave
A mano: agua tibia con detergente suave, o bicarbonato y agua a partes iguales en las blancas.
Sin frotar fuerte y con los cordones aparte.
Aclarado a fondo y secado al aire, con papel dentro y sin secadora.
Lavadora, sólo como último recurso: delicados, agua fría y solas.
En resumen
Unas zapatillas blancas de tela se limpian bien a mano, con cepillo suave y una mezcla de agua tibia y detergente o de bicarbonato, aclarando a fondo y dejándolas secar al aire con papel dentro. Si no es suficiente, la lavadora en delicados y agua fría, solas. Para las de piel sintética, mira cómo limpiar zapatillas de polipiel, y para las de casa, cómo lavar zapatillas de borreguito.
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Fuentes consultadas
- OCU (Organización de Consumidores y Usuarios): Cómo limpiar las zapatillas
- University of Kentucky Cooperative Extension: Stain Removal for Washable Fabrics (FCS2-840)


