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Cómo limpiar zapatillas de polipiel sin dañarlas ni dejar marcas

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

La polipiel se limpia por fuera y a mano: agua tibia con un poco de detergente suave, un cepillo de cerdas blandas o un paño, y secado al aire. La OCU no recomienda la lavadora ni la secadora. Para las deportivas de material sintético, propone además un trapo humedecido en una mezcla de una parte de alcohol por tres de agua; pruébalo antes en una zona que no se vea. Y termina siempre retirando el jabón con un paño húmedo.

Qué es la polipiel y qué necesitas para limpiarla

Polipiel, piel sintética o cuero sintético son nombres para el mismo tipo de material: una imitación del cuero fabricada con plásticos, normalmente poliuretano (PU) o policloruro de vinilo (PVC). No es piel animal, así que no se trata como el cuero: lo que busca la limpieza es retirar la suciedad de la superficie sin rayarla ni empaparla.

Ten a mano esto antes de empezar:

  • Un cuenco con agua tibia y una pequeña cantidad de detergente suave o de lavavajillas líquido.
  • Un cepillo de cerdas suaves; sirve un cepillo de dientes viejo para las costuras y la suela.
  • Dos paños blancos o de microfibra: uno para limpiar y otro, seco, para terminar.
  • Papel de periódico o papel absorbente para el interior.
  • Un vaso con alcohol y agua, con una parte de alcohol por cada tres de agua: es la mezcla que propone la OCU para las deportivas de material sintético.

Cómo limpiar zapatillas de polipiel paso a paso

  1. Quita el barro cuando esté seco. La OCU aconseja esperar a que se seque, sacudir las zapatillas para que se desprenda y cepillar o retirar con papel seco lo que quede.
  2. Saca los cordones y lávalos aparte. Frótalos en el agua jabonosa y acláralos bien para que no queden restos de jabón. Así también llegas a la lengüeta y a los ojales.
  3. Limpia con el cepillo suave, sin apretar. Moja el cepillo en la mezcla de agua tibia y detergente y trabaja despacio, sin frotar demasiado fuerte, como recomienda la OCU. No olvides la suela exterior ni la unión entre suela y empeine, donde se acumula la suciedad.
  4. Pasa un trapo con alcohol rebajado. Para las deportivas de material sintético, la OCU propone un trapo humedecido en una mezcla de una cuarta parte de alcohol y tres partes de agua. Antes, pruébalo en la cara interior del talón: si cambia el brillo o el color, no sigas.
  5. Retira el jabón con un paño húmedo. Pasa un paño mojado sólo en agua limpia por toda la zapatilla, para que no se seque detergente sobre la superficie.
  6. Sécalas con un paño y termina al aire. Seca con el paño de microfibra, mete papel de periódico dentro para que absorba la humedad y deja que acaben de secarse al aire. No las uses hasta que estén secas del todo.

Errores que dañan la polipiel o dejan marcas

  • Meterlas en la lavadora. La OCU no lo recomienda: límpialas a mano y, sólo como último recurso, en un programa para delicados con agua fría y ellas solas.
  • Secarlas en la secadora. La OCU aconseja evitarla; déjalas secar al aire.
  • Frotar con fuerza o con un estropajo. Usa siempre cerdas blandas o un paño y deja que la mezcla haga su trabajo.
  • Empaparlas. Basta con humedecer el cepillo o el paño; no las sumerjas ni las pongas bajo el grifo.
  • Olvidar el aclarado. Retira siempre el detergente con un paño humedecido en agua limpia antes de secar.
  • Aplicar un producto nuevo en toda la zapatilla a la vez. Cualquier limpiador, alcohol incluido, se prueba antes en una zona oculta.
  • Usar lejía. Una guía de la Universidad de Kentucky advierte que la lejía no debe usarse en tejidos con uretano ni en la espuma de poliuretano.

Trucos para que se mantengan limpias más tiempo

Limpia las salpicaduras en cuanto las veas, con un paño húmedo: una mancha reciente sale con agua, y una seca obliga a frotar más. Después de un día de lluvia, sécalas por fuera y rellénalas de papel antes de guardarlas.

Para guardarlas, la OCU recomienda la caja original. Y para el olor interior, propone un espray desodorante específico para zapatillas o tu desodorante habitual, en poca cantidad.

Si tus zapatillas son de lona o de tela, el método cambia: mira cómo lavar zapatillas blancas de tela. Y si lo que tienes son guantes o prendas de piel auténtica, lee cómo limpiar guantes de cuero o piel.

Aspectos clave

A mano, por fuera: agua tibia, un poco de detergente suave y un cepillo de cerdas blandas.

Material sintético: trapo con una parte de alcohol por tres de agua, probado antes en una zona oculta.

Remate: retira el jabón con un paño húmedo y seca con microfibra.

Ni lavadora ni secadora, según la OCU: secado al aire, con papel dentro.

En resumen

Unas zapatillas de polipiel se limpian bien a mano: barro seco fuera, cordones aparte, cepillo suave con agua tibia y detergente, un trapo con alcohol rebajado según propone la OCU para el material sintético, un paño húmedo para retirar el jabón y secado al aire. Sin frotar fuerte y sin secadora. Si además tienes zapatillas de casa que huelen, mira cómo lavar zapatillas de borreguito y felpa.

Fuentes consultadas