Cómo limpiar guantes de cuero o piel sin que se acartonen
Los guantes de piel se lavan lo menos posible: el agua reseca el cuero. Para una mancha, basta un paño húmedo con un jabón rico en grasa; si hay que lavarlos enteros, se hace a mano, con los guantes puestos, en agua tibia. Después, secado sin calor: en vertical los de deporte y en plano, a temperatura ambiente, los de vestir recién lavados, y una crema o bálsamo para piel cuando estén secos. Nunca en la lavadora; el ante, ni eso.
Contenido de la guía:
Por qué la piel se acartona
El fabricante de guantes Hestra lo resume así: el agua puede resecar la piel y afectar a su flexibilidad y durabilidad, y por eso los guantes de piel no deben lavarse más de lo estrictamente necesario. A eso se suma el calor: la misma guía advierte que cualquier fuente de calor puede dañar la piel mientras se seca.
Hay una excepción importante: según Hestra, los guantes de ante no deben lavarse nunca. Si los tuyos son de ante, limítate a cepillarlos en seco y, si la mancha no sale, llévalos a un profesional.
Cómo limpiar una mancha sin mojar el guante
Es el método que Hestra propone para los guantes de piel de deporte y de trabajo, y el primero que conviene probar en cualquier guante.
- Humedece un paño y ponle un poco de jabón rico en grasa. Hestra propone un jabón con mucha grasa porque limpia sin resecar el material.
- Limpia sólo la zona manchada. Con pasadas suaves, sin empapar el guante.
- Deja secar en vertical. Según el fabricante, los guantes se secan mejor en posición vertical.
- Nútrelos cuando estén secos. Una crema o bálsamo para piel, aplicado ya en seco, ayuda a mantener la flexibilidad.
Cómo lavar a mano unos guantes de vestir
Para los guantes de piel fina, Hestra compara el lavado con lavarse las manos.
- Póntelos y sumérgelos en agua tibia. Hestra explica que, con los guantes puestos, conservan mejor la forma mientras se limpian.
- Usa un jabón suave rico en grasas naturales. Masajéalo con suavidad por todo el guante, como si te enjabonaras las manos.
- Aclara bajo el grifo hasta quitar el jabón. Después presiona con suavidad para sacar la mayor parte del agua, sin retorcerlos: según el fabricante, retorcerlos puede dañar la piel y el ajuste.
- Sécalos primero con una toalla. Ponlos dentro de una toalla seca y presiona para quitar la humedad que queda.
Secado y nutrición: lo que evita el acartonado
Los guantes de vestir recién lavados se dejan secar en plano, a temperatura ambiente y lejos de radiadores, estufas o del secador; los de deporte limpiados por zonas, en vertical, como se explica arriba. Para los de vestir, Hestra aconseja darles forma mientras se secan y ponértelos varias veces durante el secado para que recuperen su ajuste, y avisa de que puede llevar varias horas.
Cuando estén completamente secos, nútrelos con una crema o bálsamo para piel: el fabricante recomienda este paso para conservar la flexibilidad y la calidad del cuero.
Guantes forrados: qué hacer con el forro
Si el forro es extraíble, sácalo y lávalo aparte: Hestra explica que así el guante se seca antes, y que los forros de lana se lavan siempre a mano y se secan en plano.
Si el forro no se puede sacar, no le des la vuelta al guante. El mismo fabricante advierte que el forro, el aislamiento y la membrana pueden ser difíciles de recolocar bien. Limpia sólo el exterior, según el método de la mancha.
Errores que estropean unos guantes de piel
- Meterlos en la lavadora.
- Lavar unos guantes de ante.
- Dejarlos en remojo o lavarlos cada poco.
- Retorcerlos para escurrirlos.
- Secarlos sobre el radiador, junto a una estufa o con el secador.
- Darles la vuelta cuando el forro no es extraíble.
- Olvidar nutrirlos cuando ya están secos.
Aspectos clave
Lo menos posible: el agua reseca la piel; mejor limpiar por zonas.
Guantes de vestir: lavado a mano con los guantes puestos, en agua tibia y con jabón rico en grasa.
Secado sin calor: en vertical los de deporte, en plano los de vestir lavados; después, crema o bálsamo para piel.
Ante y forros fijos: el ante no se lava; al forro fijo no se le da la vuelta.
En resumen
Unos guantes de piel se mantienen flexibles si se mojan poco, se limpian con jabón rico en grasa, se secan a temperatura ambiente dándoles forma y se nutren al final. El ante no se lava y el forro fijo no se vuelve del revés. Para las zapatillas de piel sintética, mira cómo limpiar zapatillas de polipiel; y para las prendas de lana que acompañan a los guantes, cómo lavar un jersey de cachemira.
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Fuentes consultadas
- Hestra Gloves (fabricante de guantes): Glove care


