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Cuidado de prendas delicadas

Cómo limpiar guantes de cuero o piel sin que se acartonen

Maren Vogel Química textil · Investigadora de ingredientes

Los guantes de piel se lavan lo menos posible: el agua reseca el cuero. Para una mancha, basta un paño húmedo con un jabón rico en grasa; si hay que lavarlos enteros, se hace a mano, con los guantes puestos, en agua tibia. Después, secado sin calor: en vertical los de deporte y en plano, a temperatura ambiente, los de vestir recién lavados, y una crema o bálsamo para piel cuando estén secos. Nunca en la lavadora; el ante, ni eso.

Por qué la piel se acartona

El fabricante de guantes Hestra lo resume así: el agua puede resecar la piel y afectar a su flexibilidad y durabilidad, y por eso los guantes de piel no deben lavarse más de lo estrictamente necesario. A eso se suma el calor: la misma guía advierte que cualquier fuente de calor puede dañar la piel mientras se seca.

Hay una excepción importante: según Hestra, los guantes de ante no deben lavarse nunca. Si los tuyos son de ante, limítate a cepillarlos en seco y, si la mancha no sale, llévalos a un profesional.

Cómo limpiar una mancha sin mojar el guante

Es el método que Hestra propone para los guantes de piel de deporte y de trabajo, y el primero que conviene probar en cualquier guante.

  1. Humedece un paño y ponle un poco de jabón rico en grasa. Hestra propone un jabón con mucha grasa porque limpia sin resecar el material.
  2. Limpia sólo la zona manchada. Con pasadas suaves, sin empapar el guante.
  3. Deja secar en vertical. Según el fabricante, los guantes se secan mejor en posición vertical.
  4. Nútrelos cuando estén secos. Una crema o bálsamo para piel, aplicado ya en seco, ayuda a mantener la flexibilidad.

Cómo lavar a mano unos guantes de vestir

Para los guantes de piel fina, Hestra compara el lavado con lavarse las manos.

  1. Póntelos y sumérgelos en agua tibia. Hestra explica que, con los guantes puestos, conservan mejor la forma mientras se limpian.
  2. Usa un jabón suave rico en grasas naturales. Masajéalo con suavidad por todo el guante, como si te enjabonaras las manos.
  3. Aclara bajo el grifo hasta quitar el jabón. Después presiona con suavidad para sacar la mayor parte del agua, sin retorcerlos: según el fabricante, retorcerlos puede dañar la piel y el ajuste.
  4. Sécalos primero con una toalla. Ponlos dentro de una toalla seca y presiona para quitar la humedad que queda.

Secado y nutrición: lo que evita el acartonado

Los guantes de vestir recién lavados se dejan secar en plano, a temperatura ambiente y lejos de radiadores, estufas o del secador; los de deporte limpiados por zonas, en vertical, como se explica arriba. Para los de vestir, Hestra aconseja darles forma mientras se secan y ponértelos varias veces durante el secado para que recuperen su ajuste, y avisa de que puede llevar varias horas.

Cuando estén completamente secos, nútrelos con una crema o bálsamo para piel: el fabricante recomienda este paso para conservar la flexibilidad y la calidad del cuero.

Guantes forrados: qué hacer con el forro

Si el forro es extraíble, sácalo y lávalo aparte: Hestra explica que así el guante se seca antes, y que los forros de lana se lavan siempre a mano y se secan en plano.

Si el forro no se puede sacar, no le des la vuelta al guante. El mismo fabricante advierte que el forro, el aislamiento y la membrana pueden ser difíciles de recolocar bien. Limpia sólo el exterior, según el método de la mancha.

Errores que estropean unos guantes de piel

  • Meterlos en la lavadora.
  • Lavar unos guantes de ante.
  • Dejarlos en remojo o lavarlos cada poco.
  • Retorcerlos para escurrirlos.
  • Secarlos sobre el radiador, junto a una estufa o con el secador.
  • Darles la vuelta cuando el forro no es extraíble.
  • Olvidar nutrirlos cuando ya están secos.

Aspectos clave

Lo menos posible: el agua reseca la piel; mejor limpiar por zonas.

Guantes de vestir: lavado a mano con los guantes puestos, en agua tibia y con jabón rico en grasa.

Secado sin calor: en vertical los de deporte, en plano los de vestir lavados; después, crema o bálsamo para piel.

Ante y forros fijos: el ante no se lava; al forro fijo no se le da la vuelta.

En resumen

Unos guantes de piel se mantienen flexibles si se mojan poco, se limpian con jabón rico en grasa, se secan a temperatura ambiente dándoles forma y se nutren al final. El ante no se lava y el forro fijo no se vuelve del revés. Para las zapatillas de piel sintética, mira cómo limpiar zapatillas de polipiel; y para las prendas de lana que acompañan a los guantes, cómo lavar un jersey de cachemira.

Fuentes consultadas

  • Hestra Gloves (fabricante de guantes): Glove care