Qenki
Entorno

El Támesis fue declarado biológicamente muerto. Hoy nacen focas en su estuario

En los años cincuenta, el río de Londres estaba tan contaminado que se dio por muerto. Ahora hay quien sobrevuela su estuario para contar crías.

Imagen ilustrativa generada; no documenta el caso. Una foca común descansando sobre un banco de barro en el estuario del Támesis con marea baja, con grúas portuarias y siluetas industriales desenfocadas al fondo.

Recreación ilustrativa · no documenta el caso

Un río que se dio por perdido

En la década de 1950, el Támesis estaba tan contaminado que fue declarado biológicamente muerto. Durante las décadas siguientes, el río fue cambiando poco a poco.

Contar focas desde el aire

La Sociedad Zoológica de Londres (ZSL) lleva años censando las focas del estuario. En su primer recuento completo, por aire, tierra y agua, contó 708 focas. En 2018 hizo algo nuevo: fotografió desde una avioneta los bancos de arena en época de cría y contó 138 crías de foca común, el primer recuento de este tipo en el Támesis.

Un buen indicador

Las focas están en lo alto de la cadena alimentaria: si viven y crían, es porque hay peces de los que comer. El río no está limpio del todo, y la ZSL sigue vigilando sus amenazas. Pero la imagen de una foca descansando en el barro con grúas al fondo cuenta, mejor que una cifra, lo que puede cambiar un río en sesenta años.

Un sitio que se da por perdido no siempre lo está. A veces sólo necesita que dejemos de hacerle daño el tiempo suficiente.

Otras miradas